De las graciosas particularidades del discurso académico y los adorables Calvin y Hobbes.

La gran variedad de información que se comparte en las redes sociales pueden alegrarte hasta el día más pesado y hoy esto era más que necesario. Este simpático generador de citas académicas es un excelente ejercicio para quienes hacen vida en esta área y olvidan que hay una vida hermosa y vibrante más allá de la toga y el birrete… o que deciden alcanzar la cima con los consejos de Calvin e ignorar el horror de Hobbes.

calvin

Source: Random Academic Quote Generator

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De listas, cambios y otros demonios pro-cons.

Una buena amiga comentaba que, antes de tomar una decisión importante, siempre elabora una lista de pros y de contras que le permitiera evaluar la situación. Como alguien muchísimo más impulsiva en materia personal, me resulta curioso y algo inútil gastar tanto tiempo y energía en meditar en lugar de hacer algo al respecto. Sin embargo, los últimos días me han demostrado que quizás ella tenga un buen punto: todo se ve muy distinto desde afuera. No es casualidad que todos parezcamos tener opiniones bien formadas sobre las acciones de otras personas, pero que en ocasiones fallemos miserablemente en evaluar las nuestras. La distancia amplía el panorama y vuelve extraño lo que nos es familiar. Esto nos hace salir del letargo y comenzar a reaccionar. Esto genera un cambio y siempre es necesario cambiar.

Para mantenerse vivo, todo sistema debe ser sometido a una serie de modificaciones. Lo estable es seguro y confiable, pero deja de ser relevante con el tiempo y debe morir. Inútil, a pesar de lo que en algún tiempo fue. El cambio duele, es verdad. Dejar lugares, momentos y gente atrás te obliga a examinar tus decisiones y quizás no te guste el reflejo que muestra tu espejo. Es entonces cuando entiendo las listas de mi amiga: actuar es necesario, pero se requiere valor para exponer tus ángeles y tus demonios en un trozo de papel.

De blogs como tortura… o como excusa para hablar.

Hace un tiempo ya, pensé que empezar un blog sería un ejercicio interesante que me ayudaría a afrontar algo que siempre me ha generado recelo: escribir. Fuera del ámbito académico, nunca he tenido la disciplina necesaria para explorar el mundo de la escritura. El perfeccionismo no ayuda y es la razón por la cual jamás permito el acceso a los poquísimos escritos en hojas sueltas que entre mis libros se pierden. La pereza y el olvido también se asoman de vez en cuando, pero sé que, en el fondo, es una cuestión de miedo. Miedo a la crítica. Se requiere confianza de acero para exponerse al mundo y  decir que no te importa ser juzgada. Porque importa; siempre importa. A veces poco y a veces mucho, pero importa. A muchos, a pocos, pero importa. Me importa. Porque importa, decido nuevamente hacer esto, o al menos intentar hacer esto. Por las razones más egoístas. Para llenar vacíos. Para ordenar mi mundo. Para hacer creer que pienso. Para creer que pienso. Para recordar que pienso. Para pensar que pienso.